22.7.09
Pendeja
Idiota, idiota idiota ¿y ahora que?
Te gusta el lío, te gusta, decilo, animate, es mejor así.
Insegura, orgullosa, insegura, orgullosa.
¿a donde vamos a ir a parar con vos?
23.4.09
Pánico
fracasar· al éxito· a las despedidas· a los dentistas· a ser gordas· a ser gordos· a los cartoneros· a la muerte· a la vida· a medio Oriente· a la inseguridad· a caerse· a olvidar · a no olvidar· al amor· al dolor· al no poder· a sangrar· a dejarse querer· al silencio· al lugar común· a las brujas· a las cucarachas· a los ladrones·al amor· a perderse· a los hijos propios· a los hijos ajenos· a lo inevitable· al dengue· a no ver· a no poder respirar· a tener pesadillas· a ensuciarse· al invierno· al amor· al amor· al amor.
El mundo en el que vivimos.
11.3.09
Los mecanismos de la chica – o de cómo ser drama queen para conseguir el éxito
La chica y los pasos previos a dar un examen final oral:
1. Estudia compulsiva y eufóricamente
2. Deja de estudiar arguyendo falta de tiempo
3. Se desgana y no puede estudiar
4. Sigue sin poder estudiar
5. Se pone las pilas y se da cuenta que es una tontera preocuparse por esto.
6. Sueña que aprueba mientras es evaluada por su padre
7. Se da cuenta que no existe la posibilidad de que desapruebe. Se siente mal por estar tan confiada
8. Mira novelas de adolescentes para no estudiar
9. Escucha jazz antes de ir a rendir
10. Rinde y todo va bien. La chica obtiene 9.
Reflexiona porque siempre tiene que atravesar el desasosiego, el malestar, el desequilibrio para dar un examen. Ella es la reina del drama. Si no lo hace siente culpa.
Y no piensa retomar terapia.
2.3.09
Le chongue
La conversación continúa y se hace casi un análisis sociológico de las implicancias de este término y si lo mío, lo de ella y lo de la otra es chongo o no.
Yo prefiero decirle amante o filito, pero no chongo o en tal caso incluiré le chongué.
30.11.08
De bolero
Considero más importante a esta altura escribir para este blog, que preparar un final. Lástima que no me firman la libreta según la cantidad de post que uno haga.
Para colmo, descubro que el mundo se divide entre la gente bolero y la gente que no.
Y yo estoy bolero hoy.
22.11.08
Previa
Hoy hay un casorio. Me tomé todo el día (en el que debería haber dado un paso inicial en el estudio) para prepararme para el evento. Ayer pedí un turno (¿se dice asi?) para la peluquería por insistencia de la susodicha. Hoy llamé para revisar la hora, puesto que no lo recordaba. Y no me atendían, y no me atendieron. Me habló una jovencita imprudente que me dijo dos veces: - a ver, esperá que ahí te pasó- y nunca lo hizo. Y endemientras la horrorosa musiquita de la espera. No se si la odiamos porque representa la espera o porque se lo merece. Ese sonidito es grosero (violencia es mentir y las maquinolas con Beethoven fisurado).
Luego de eso, corté. No sos vos, soy yo, pero te corto. No puedo estar más tiempo tratando de averiguar el turno. Desisto y cambio de planes. Iré a una peluquería de barrio. Solo quiero unos bucles ¿cuán difícil puede ser?
Por las dudas decido no atender el teléfono (mirá si me llaman para retarme por mi falta).
Me voy a bañar y me pongo a Jimmy (Hendrix). Y me baño con el chicle en la boca, y me saco la pintura de ayer. Y después iré en busca de la peluquería a por mis bucles.
¡A rulear mi amor, vamos a rulear!
4.11.08
Lúdicos
Todavía no defino si yo soy el pacman y vos los fantasmitas o al revés.
No vale decir “Cualquier cosa que necesites avisame”;si te dijera lo que necesito me mandarían al horario de protección al menor. Y en ese horario prefiero dormir. Sola; a veces con vos (en tu colchón se duerme lindo).
Estoy en jaque.
Mi mayor miedo no es perder yo o perder vos . Mi mayor miedo es querer jugar al solitario y darme cuenta que el momento que todo jugador teme ha llegado; mi mayor miedo es el irremediable Final del juego.
7.10.08
La poesia no es marketinera
La poesía no es marketinera.
Tendré que hablar de sexo, drogas y/o papel higiénico.
25.9.08
A sangre fría
Uno sale de la facultad. El cerebro arde y el día aún está por la mitad. Decide faltar a una clase sobre “vanguardia” pero negocia ir a un bar prometedor a merendar (como le gusta a Uno merendar) y a cambio se obliga a leerse un texto de autor apellidado difícil. Sale de Puan y se toma el bondi de número capicúa. Treinta minutos donde Uno intenta dormitar apoyado contra la ventana. Esta vibra, ¿Por qué vibran tanto las ventanas de los bondis se pregunta Uno? Treinta minutos y Uno se baja del bondi dispuesto a caminar seis cuadras (¿o eran siete?) en busca de esa merienda tan merecida. Cruza las vías del tren y Uno sabe que está cerca. Prosigue hasta que llega a la esquina deseada donde ingresa al bar prometedor. Se sienta en una mesa con sillones acolchados. Es para cuatro, pero Uno es uno y no le importa. La boca comienza a hacerse literalmente agua y Uno llama a la moza de turno para pedirle (disimulando la ansiedad) su merienda. “Café con leche con 3 (tres) medialunas…no, mejor facturas… ¿las elijo yo no? (ay ay , a Uno se le nota la ansiedad) ¿voy ahora?”? manifestando sonrisas para distraer a la moza.
Llegó el momento, Uno se acerca a la fuente repleta de facturas. Se ven deliciosas. Membrillo, hay , PASTELERA, (la predilecta de Uno) hay, medialunas de grasa, hay. Uno elige 3 (tres) y las pone en un plato con una servilleta debajo. Regresa a la mesa y se sienta. Uno tiene el platito obsceno en frente, pero decide esperar a que llegue el café con leche (¿o me hubiera convenido pedir te con leche?)Uno duda, pero ya es tarde. Arriba el café con leche…¡se viene el festín! Uno celebra internamente. ¡Se va la primera! El primer mordisco va para la rellena de dulce de leche (es hasta poético mirarla). Uno muerde. Los dientes atraviesan el panificado de forma brutal. La lengua baña el fragmento. Uno mastica y Uno descubre. Hay un problema. La factura rellena con dulce de leche a Uno no le gusta. (¡no le gusta!) Uno retoma el desafío mordiendo de nuevo (“quizás si me acerco al corazón de dulce de leche” se auto-alienta) y no hay caso. Uno reflexiona sobre lo que tiene enfrente y lo categoriza como “tragable”, pero su ilusión de disfrutar de un manjar vespertino se cae como torre gemela. Uno come una, come dos y come 3 (tres) facturas, dudando de si su acto fue correcto y si no debería haber parado en algún kiosco cercano y haberse comprado un Nugatón.