12.12.09
13.7.09
Barbra says
el otro dia en la radio dijeron que a la gente con numeros en su mail
. barbarella dice:
le gusta que le venden los ojos en el sexo
. barbarella dice:
mira las cosas que me vengo a enterar de vos
22.6.09
11.6.09
Atrevimiento: ¿Están enamorados?
Nadie se animaría a decir que sabe lo que es el amor. Yo no voy a ser la excepción a la regla pero últimamente estuve pensando en la cuestión del enamoramiento.
Comúnmente se cree que uno se da cuenta cuando está enamorado porque tiene ganas de ver al otro, de darle besos, hacerle mimitos, decirle cositas y todos los diminutivos que se les ocurran. Pero para mi, el verdadero punto no tiene que ver con cuando se está con el otro, sino cuando no se está. En otras palabras, el enamoramiento se descubre en el sentimiento suscitado por la ausencia del ser amado más que por la presencia del mismo. Si uno siente morir cuando no está el otro, está enamorado. El amor y la muerte, en este punto están indisolublemente unidas (mi madre me diría que hablo del amor romántico y es muy probable). Obviamente, tiene que ser en un sentido metafórico lo del hecho de morir (si es real, es patológico), pero en esta ecuación si no estar con el otro es la muerte, estar con el otro es la vida, por lo tanto estar enamorado es un gran despliegue de vida.
¿Me fui a la mierda? Es probable, pero espero con ansias sus comentarios.
21.3.09
Mejor hablar de ciertas cosas
Si hay un tema que recurre a mi y a mis gentes de los diferentes grupos humanos que transito es: el sexo. En las últimas reuniones ( señoras y señores de veintipico-treintipico) la cuestión sale siempre de una forma u otra. No importa si te conocés mucho poquito o nada, el asunto vinculado a la porquería aparece y entusiasma. No se si se vincula con la orgía mental implícita o es una invitación para. Pero siempre –siempre- se vuelve a la ruedita sobre posiciones, preferencias, gustos y disgustos, los “esto nunca hay que hacerlo” , las preguntas al sexo opuesto y las confesiones sobre la palabrería predilecta de cada sujeto parlante.
Que no se pare de bailar, que no se pare.
(N. de
17.12.08
Decir no
Fue maravilloso darme cuenta que yo elijo el no. Desde mi inacción, descubrí que estos últimos días, en realidad no lo extrañaba, -o lo que quería de el, el no me lo iba a dar, y hasta quizás incluso que nunca me lo dio-.
Sentí un alivio manso.
En este instante estoy contenta, porque ya tengo mi propia vía libre, pero elijo no usarla. Con esto confirmo mi decisión de un tiempo atrás de cortar todo. ¡Que bueno es elegir!
Es miércoles, y sigo sin ganas de verlo.
Estoy curada.
4.12.08
De cuando me enamoraba Doug Narinas
En este momento, es cuando tiene una cita de amor. Ojalá volvieran esas dulces épocas (sólo por un ratito).
3.12.08
· saludable y católica ·
26.11.08
Memorias de una joven infernal
Revisando mis archivos y carpetas de la computadora encontré cosas insólitas. Me topé con mails que mandé, escritos viejos, claves de vaya-uno-a-saber, pero lo más extraño fue encontrar una conversación de chat de hace mucho tiempo con alguien que supo ser mi amigo y por cuestiones azarosas (y hormonales) dejó de serlo. Es irracional y absurdo como uno fosiliza los recuerdos en páginas de Word.
Me di cuenta que antes yo era distinta, que era más chica y más confusa. Revisé esa conversación de chat, que me valió la pérdida de un amigo, y me di cuenta que era todo una gran sandez. Será que ya pasó el tiempo y uno ve todo distinto, será que ya no me duele, será que no puedo mantenerme enojada por mucho tiempo, pero me dieron ganas de contactarme de nuevo con el y desde un lugar más maduro decirle: ¿hola, que tal?.
(Lo hice y me fue bien; la persona en cuestión está a miles de kilómetros, pero vuelve pronto)
3.11.08
Despedida de solteras
Podría titular este texto así o con un nombre menos obvio y más acertado: monotemáticas. En las despedidas de solteras todo gira en torno a una cosa. No sabría como nombrarlo en este espacio (estoy haciendo esfuerzos desmedidos para que no se vuelva soez este blog), pero debo hacerlo.Todo tiene que ver con lo mismo decía: falos, pijas, vergas. Falo es un término más freudiano, pija mas callejero y verga, decididamente más literario. Todo es Pijatemático(1). La torta con una montaña arriba con esa forma y un cartel provocador que decía “cómeme”. Un silbato con forma de pito (o un pito con forma de pito), bananas, pepinos, chupetines y hasta servilletitas para limpiarse la boca con dibujitos de verga. Hielos con formas de. Prendas, juegos, y un disfraz con tetas gigantes de goma para la agasajada. Hubo fellatios (2) a cubitos acuáticos, ropa interior provocativa y porciones de torta con puntita de crema: las chicas solo quieren divertirse.
También hubo empanadas y cerveza como para amenizar, combinados con líquidos de colores varios (yo tuve que degustar turquesa y rosa) que parece ser que se llaman licores.Alguien dice “la curiosidad no mató a las gatas” y todas reímos. (Cuán curiosas hay que ser para que algo nos mate. Cuantas veces nos mató algo que no había que descubrir.)
Muchas mujeres juntas. Una que se despide y uno no descifra bien de que. De las pijas, a juzgar por los acontecimientos presenciados, evidentemente no.
(1)Mi procesador de texto no reconoce esa palabra. Mi procesdor de textos nunca asisitió a una despedida de solteras
(2) Mi procesador de texto tampoco conoce esa palabra. Pobre infeliz
10.10.08
Sheratoneame
Te proponen un trabajo sencillo. Son dos horas. Y vos solo tenés que estar bien vestida (un trajecito y zapatos de taco) con una flor roja en el uniforme, recibiendo a gente de empresas de seguros que vienen a una entrega de premios. Ya lo hiciste antes y aceptás. Faltás a una clase importante por esa moneda que podrá darte ropa o libros en los próximos días. Vos sos una chica de Puan, y a pesar de ciertos desajustes ideológicos (WTF??) aceptas gustosa ir al evento de ejecutivos. Llegas a las 18.30 al Sheraton. Hace calor, mucho calor y hay alfombras en todo el espacio. Te explican cuestiones básicas y comienza el show. La gente de a poco comienza a llegar, la mayoría son hombres. Hombres hombres hombres, hombres en traje, veteranos, jóvenes y cada tanto alguna mujer. En determinado momento te mandan a la escalera para que alertes a los recién llegados que deben pasar por las mesitas para acreditarse. Sin querer lo ves: el fotógrafo del evento. Un muchacho alto (como te gustan a vos) con una gran cámara en la mano, denota poder y te gusta. La gente sigue llegando, y cuando te querés dar cuenta estas rodeada de hombres en traje. Pero como no te gusta la poligamia, tenes que decidirte por uno. Sin dudarlo, girás a la derecha y ahí está. EL pelado trajeado. Nunca te gustaron mucho los pelados, pero ese es una excepción a cualquier regla. Muy pelado, y muy sensual. Lo mirás, te mira, lo mirás te mira (¡¡te vuelve a mirar!!). Estas cosas pasan a veces, pero no siempre. Se cruza el fotógrafo animado que no para de sacar fotos, excitado cual conejito de duracell. Tenés que elegirte uno, el proletario o el aristócrata. Ideológicamente te inclinarías por la prole, pero dado que estás en el Sheraton, votás por el pelado de traje. Te mira (¿acaso te busca disimuladamente con la mirada?), y entrás en el juego propuesto por el ejecutivo (siempre fuiste una ludópata de juegos varios). La gente sigue llegando y todo rebalsa. Estas en un océano de trajes azules, negros, con rayitas. Corbatas, corbatitas. Ay ay ay. Uy uy uy. De repente la gente comienza a entrar y aprovechás el momento para ir al baño. El baño del sheraton es un poco alejado del salón, y le avisás a la coordinador del evento que vas brevemente al toilette*. Una vez allí haces lo tuyo, y al salir te retocas el brillito labial. Cuando salis te arrinconan sutilmente. El pelado trajeado te saluda y te intercepta verbalmente “hola…el baño de hombres es por acá?” Vos dejás escapar una risita ingenua (estas segura que no esta buscando solamente el baño). “no” le respondés tratando de disimular que te encanta. “es para el otro lado” y con la mano le señalas donde se encuentra. El te mira fijo, vos lo mirás fijo.
Si te olvidaras donde estas , y quien sos le partis la boca de un beso (a pesar de que sos tímida, esas cosas te suelen salir bien). Pero no. Esperas a que el arranque. Y no arranca…hasta que te mira de nuevo y te dice:-¿es muy desubicado si te pido tu teléfono?. Vos quisieras hacerte la interesante pero jamás te salió, (se te caen las estrategias cuando te sube la bilirrubina), y le decís “bueno”. El bueno denota que querés, pero no es ni un sí desesperado ni un nosé histérico. No hay mucho tiempo, tenés que volver al evento y el debe volver a su mesa. Se lo das susurrando, y el anota con atención. Número por número, concentrado. Una vez realizado el trámite, te dice : -vuelvo a mi mesa, pero….te llamo linda. Je je. Y vos volvés a tu puesto de trabajo tratando de contenerte. Próximamente tendrás una cita.
* En otro momento podría describir los chiches que tiene dicho toilette. Califican como Memorables